Funcionamiento de la Academia

En la actualidad, la Academia está dirigida por Don José María Graíño Ordóñez, que se encarga de coordinar su funcionamiento en tres campos distintos: exposición oral de temas, actualización de los mismos y preparación de dictámenes.

 

 

EXPOSICIÓN ORAL DE TEMAS
 

Una adecuada preparación del opositor exige que puedan reproducirse las condiciones del examen de la forma más exacta posible. Las dos primeras pruebas de la oposición consisten en exposiciones orales   durante el tiempo de una hora   de distintos temas elegidos al azar por el propio opositor. Es preciso, por tanto, lograr que el aspirante se habitúe a las rígidas normas exigidas por el Reglamento Notarial en cuanto al tiempo concedido para desarrollar los temas, ya que en ningún caso se podrá exceder el citado límite de los sesenta minutos, así como en cuanto al contenido, que deberá ajustarse a las distintas preguntas en las que el programa de la oposición divide cada tema. Esto se consigue mediante una exposición semanal por parte del opositor bajo las mismas normas exigidas por el Reglamento Notarial para el examen.


Una de las finalidades esenciales de la Academia es la de asegurar que los distintos opositores que la integran puedan efectuar dicha exposición oral con la periodicidad necesaria. Para ello, son divididos en grupos, que serán asignados a los notarios que forman la Academia, cada uno de los cuales tutelará su preparación hasta el fin de ésta.


En la formación de los grupos se tienen en cuenta dos criterios fundamentales: el geográfico,   buscando que el desplazamiento del opositor sea el mínimo posible, y el académico, procurando que el nivel del grupo sea homogéneo.


La colaboración de todos los miembros de la Academia consigue así garantizar que cualquier aspirante al título de notario pueda acceder a una preparación idónea y a la menor distancia geográfica de su domicilio.


ACTUALIZACIÓN DEL TEMARIO

   

El notario tiene entre sus principales funciones la del control de la legalidad, para lo que es esencial su conocimiento exacto de la legislación vigente aplicable. Si al notario, como profesional del derecho y funcionario, le es exigible este deber de actualización permanente   de sus conocimientos jurídicos, con mayor motivo, al que pretenda el   título de notario le es exigible, además de acreditar los conocimientos suficientes, la vigencia de tales conocimientos.

En la actualidad, la producción legislativa se ha incrementado enormemente y, por el contrario, la vigencia temporal de tales normas se ha reducido notablemente.

Se debe evitar a toda costa que el opositor estudie normas ya derogadas o temas que han perdido su vigencia, por lo que la Academia ha organizado un sistema de actualización permanente del temario por parte de los notarios que la integran, lo que garantiza el acceso de los opositores a unos textos permanentemente actualizados.



PREPARACIÓN DE DICTÁMENES 


El tercer ejercicio de la oposición consiste en la elaboración por escrito de un dictamen sobre distintos problemas jurídicos.  


Como ya hemos indicado anteriormente, el éxito de la preparación consiste en intentar asemejar ésta lo más posible a las condiciones reales del examen, por lo que la Academia tiene establecido un sistema periódico de corrección de dictámenes mediante la lectura del redactado por cada opositor en presencia de sus compañeros y con la supervisión de un notario, con lo que se consigue la puesta en común de las argumentaciones.